lunes, 15 de julio de 2013

El lado bueno de las cosas


Creo que ver el lado bueno de las cosas es hoy un importante ejercicio. Parece que en el mundo solo existen las malas noticias. Si tenemos que hablar de estadísticas de desempleo ni te cuento, o de cuantos afiliados menos a la seguridad social, o del precio de la luz y la gasolina, vamos que si te quieres amargar no tienes más que encender la televisión por un rato. Será por eso que yo procuro no encender la tele.


Hay cosas que ocurren en nuestras vidas que, en un primer instante, no tienen sentido, sobre todo en el momento en el que suceden, pero que transcurrido cierto tiempo acaban teniendo el significado que no veíamos. Es el tiempo el que acaba poniendo las cosas en su sitio y dando el significado a lo que ocurrió. Por eso quiero que hoy nos concentremos en el lado bueno de las cosas. Muy bien, he perdido mi empleo, pero eso no quiere decir que sea yo el que esté perdido para siempre. ¿Por qué no aprovechar justo ahora que tenemos ese tiempo para hacer todo aquello que antes en la vorágine de nuestra vida laboral no podíamos hacer? Algunas buenas sugerencias:

- Invierte este tiempo en conocerte mejor a ti mismo, a veces, tenemos el doble de   información de la que necesitamos sobre el mercado laboral y la mitad de la que debemos  sobre nosotros mismos. Te animo a que escuches la teoría del aeropuerto de José Ramón Villaverde en su programa de radio La Ruta del Empleo, pero te adelanto dos cosas: Pasar tiempo con nosotros mismos nos ayuda a conocernos mejor. ¿Has viajado solo alguna vez? Llegas a ese aeropuerto repleto de personas, estás rodeado por ellas,  pero por muchas personas que tengas alrededor, y aquí viene la segunda gran lección, las decisiones más importantes de nuestra vida, al final las tomo yo.

- Invierte este tiempo en formarte, en aquello que mejora y aumenta tu especialización profesional y personal, aprende idiomas, sumérgete en las nuevas tecnologías, lee, viaja, participa en un voluntariado. La formación, además, en la mayoría de los casos nos pone en contacto con otras personas, rompe nuestras rutinas, actualiza nuestros conocimientos y  nos permite compartir y aprender mucho con y de los demás.

- Invierte este tiempo en mejorar tus relaciones sociales, queda con aquellos amigos a los que has dedicado poco tiempo, lleva a los peques al cole y párate un rato en la puerta -por cierto, genial sitio para empezar a ampliar nuestra red-, comparte más tiempo con la familia, participa en internet de forma activa en tus redes sociales y profesionales, crea tu propia asociación o únete a alguna, toma un café con aquella persona que siempre se ofreció a escucharte. Sobre todo, activa y reactiva tu red de contactos personales y profesionales, ya que ellos te proporcionarán una información privilegiada que no dudarán en contarte.

- Disfruta de tu tiempo libre. No serás la única, ni la primera persona que descubre que esa actividad a la que dedicabas todo tu tiempo libre se convierte en tu principal talento, vía de ingresos y vocación profesional.

- Diseña tu ruta, la que te permita llegar a tu objetivo profesional. Lo importante es que comiences cuanto antes, como bien dice una amiga, -luego siempre se puede corregir la trayectoria-, quizá empecemos por la autovía y acabemos en la comarcal !pero ya estamos en marcha! Ya decían nuestros abuelos que todos los caminos conducen a Roma. Hay muy buenos copilotos ahí fuera, que te guiarán en tu ruta, te ayudarán a leer el mapa y te motivarán para llegar a tu meta.

Ya sabes, tienes tiempo es tus manos y el tiempo es vida ¡aprovéchalo para crecer! ¿no es ésta una buena noticia? Porque no todos los días son buenos, pero siempre hay algo bueno todos los días.  

@mariaj_munoz | Publicado en La Ruta del Empleo el 1 de Marzo de 2013,

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada