viernes, 28 de septiembre de 2012

Oriento luego existo

Hoy ha sido un día especial, emotivo, cargado de buenas y mejores sensaciones, el final de un ciclo y el principio de otro. Hoy he sentido la energía de un grupo. Siempre he sido de las que piensan que la unión hace la fuerza. En el caso del equipo técnico de la unidad de orientación profesional del ayuntamiento de Jerez, esto es una realidad y un honor a favor de la atención a la diversidad y la integración. No hay dos personas iguales.

Podría decirse que la premisa es la misma que la que aplicamos en nuestra metodología de trabajo en orientación: cada persona es diferente, la atención que recibe también. En nuestro mundo profesional (la orientación laboral) como en tantos, existe un lenguaje particular y técnico que sólo sirve para confundir(nos):

"Llaman a la puerta de la oficina:

Una persona (o "usuaria" - palabra que no me ha gustado nunca porque aquí no hay nadie de usar y tirar-) ha llegado sofocada después de subir la 1° planta hasta la puerta de nuestra oficina. Se sienta frente a nuestra competente administrativa:

-Buenos días,vengo a renovar el Pipi
-Buenos días, perfecto, ¿lo tiene usted abierto o cerrado?
-Que yo sepa, lo tendré abierto...
-Pues vamos a mirarlo, ¿cómo se llama su orientadora?
-Ahhhh...no me acuerdo...era morenita con el pelo por aquí, ojos castaños...¿Mercedes?
- Mercedes no puede ser, porque ninguna de las orientadoras se llama así, por la descripción podría ser Esther...
- !justo!!si!

La administrativa teclea con fuerza hasta que obtiene de la pantalla los datos que lo confirman todo:
- Si tiene usted un IPI activo con Esther y tenía cita con ella hoy a las 12.00 para un seguimiento

La persona pasa al despacho de la orientadora, y ahí empieza todo..."

Orientar, es difícil, orientar bien, es una tarea titánica. Pero ¿Qué es Orientar? porque evidentemente va mucho más allá de la renovación del Itinerario Personalizado de Inserción -IPI-. Hay muchas definiciones académicas sobre el tema, pero yo hoy, me quedo con la mía personal: "Orientar es guiar un proceso de desarrollo personal y profesional que tiene como objetivo mejorar la empleabilidad de las personas" para conseguirlo la persona junto con la orientadora pasarán por distintas fases de construcción y por distintos modos de acción (individual, grupal y el incipiente virtual).

La calidad del trabajo en orientación, por lo tanto no se mide por el número de personas que al final del programa han encontrado empleo, ni por el número de atenciones y horas (eso por desgracia no depende sólo de nosotras) sino por los cambios de actitud personales y profesionales que hayamos conseguido extraer en nuestros procesos de trabajo con las personas que atendamos.

Creo que el estímulo, la empatía y la motivación mueven montañas. He visto desde mi despacho muchos de estos cambios, cambios silenciosos, aparentemente insignificantes, pero profundamente grandiosos.

No hay reto que no pueda ser enfrentado. No hay personas increíbles, hay personas con todas las letras, que se dejan la piel en sus proyectos, que defienden sus ideas técnicas, que aman su trabajo, que no se detienen ante los problemas, sino que más bien convierten los problemas en una nueva motivación, aquellas que renunciaron a lo aparentemente importante para triunfar en lo aparentemente insignificante, aquellas que escuchan los silencios, y los interpretan a las mil maravillas.

Hoy, 28 de septiembre, celebramos el fin de este programa de orientación 2011/2012 orgullosas del trabajo realizado y del precioso grupo constituido, del desarrollo de nuestra labor, ahora más necesaria que nunca y con la vista puesta en la nueva etapa, la que comienza también para todas, porque no hay mejor manera de orientar que saber ponerse en el lugar del otro, y pronto estaremos buscando activamente empleo.

Sigo creyendo en la orientación laboral como estrategia de integración sociolaboral y en la figura de los profesionales de la orientación como agentes de cambio, el que necesitamos para darnos cuenta de que el pilar de la humanidad son las personas, y que el desarrollo de estas personas pasa por trabajar por ellas, y esto sólo se consigue desde retos profesionales tan bonitos como el nuestro.

"La persona sale del despacho con una sonrisa, lleva en su mano algo para anotar, se para en el tablón escribe en su trozo de papel y antes de salir por la puerta le pregunta a la administrativa ¿cuándo vuelve a abrir la unidad de orientación?"

A mis compañeras de Unidad, a mis orientadoras, Esther, María Jesús, Natalia, Begoña, Ana, Yolanda, Margarita, Eva, Silvia y Mar, me llevo lo mejor de vosotras.

viernes, 17 de agosto de 2012

La buena y la mala educación

La comunicación, se produce, cuando dos personas quieren entenderse. En el Despido Colectivo del Ayuntamiento de Jerez, ha faltado mucha comunicación, y no sólo entre Deloitte y el Comité de Empresa, sino entre el Ayuntamiento y sus profesionales, entre los propios empleados y en la imagen que éstos ofrecen a la ciudadanía. Si a todo esto, le sumamos, una obligación pactada de despido colectivo a cambio de créditos ICO te dará como resultado que las personas se convierten en mercancía a intercambiar por dinero con el que pagar a los proveedores de una ciudad arruinada, y por desgracia no en el sentido más económico de la palabra.

Sé de lo que hablo, porque me ha tocado vivirlo en primera persona. Soy una de los 300. Por supuesto que era consciente de la situación de mi ayuntamiento y de mis posibilidades en ser "nominada" para salir de la casa...pero mi sorpresa fue mayúscula, no solo porque en una llamada como la que haces a esos teléfonos 900 se te traslada que estás en la lista, sino porque pensaba que el criterio sería objetivo. Pero mi tristeza y decepción se duplicaron cuando me trasladaron mi criterio de selección en dicha lista. En la Memoria Explicativa de las causas motivadoras del despido colectivo fija lo siguiente :“En esta última fase, los responsables de cada una de las Delegaciones, una vez realizadas las pertinentes sesiones de trabajo y consultas con el personal técnico a su cargo, han determinado cuáles de las personas empleadas en su Delegación reúnen mayores competencias técnicas, experiencia, habilidades, son más polivalentes, eficientes y productivas y tienen mayor formación y en general, son las más competentes y por tanto las más necesarias para el correcto funcionamiento del Ayuntamiento”.

¡Esa soy yo! pensé con la mayor humildad del mundo (eso es buena educación), de modo que por cumplir todos estos requisitos -a pesar de que hay alguien que subjetivamente no lo piensa-, he sido excluida junto con 165 personas más a las que se acusa de incompetentes y prescindibles (eso es mala educación). 

En mi cabeza daba vueltas una sola palabra: ¡Injusto! y muchas preguntas, ¿Donde están los valores con los que me educaron mis padres? Responsabilidad, esfuerzo, integridad, humildad, bondad, trabajo, entrega, compromiso, valor de la formación... ¿Este es el premio, la recompensa, la gratificación de esos años de construcción personal y profesional? ¿En 6 líneas se puede reducir el trabajo de 16 años? ¿Cómo tengo ahora que educar a mis hijos? ¿Como les explico que he perdido mi puesto de trabajo? ¿Por competente, por formarme, por asumir responsabilidades, por servir a la ciudadanía, por trabajar por el empleo en mi ciudad, por crear redes de cooperación en el territorio que nos permita unificar esfuerzos, por aumentar la autoestima de las personas, por motivar, por liderar equipos de trabajo de una altísima excelencia profesional, por trabajar? (eso es buena educación)...y he llegado a la conclusión de que le voy a contar la verdad, porque así me educaron mis padres, y creo que correctamente.

Y le voy a contar que a su mamá la despiden injustamente, que se equivocan de persona y que existen en nuestro país unos profesionales que ayudan a que las cosas se hagan con justicia (esa es mi esperanza). Que mamá no va a dejar de luchar, como nunca lo ha hecho, por conseguir aquellas cosas que considera justas. Que además seguirá luchando porque ahora debe empezar de nuevo a buscar empleo, y que seguirá pensando que con formación, competencias, habilidades y buena educación todo se consigue. 

Que a mamá le han hecho mucho daño, porque no esperaba que su empresa fuera a recompensar su esfuerzo de esta manera, (eso es mala educación) y que como él ya sabe, educar es enseñar con el ejemplo, y el que yo le proporciono a mis hijos es el que seguiré manteniendo: que las personas importan, no son mercancía en manos de políticos, que el respeto es fundamental y este empieza por no contar mentiras (eso es mala educación) y que las personas profesionales, competentes y trabajadoras, como mamá, pueden sentirse orgullosas porque con su esfuerzo, con su pequeño granito de arena, más tarde o más temprano conseguirán cambiar en un pequeño granito el mundo. 

Quiero agradecer especialmente (y eso es de buena educación) el apoyo recibido por mi familia, mis amigos, compañeros y colegas de profesión, las personas que he atendido en la unidad de orientación, mi abogado, y a todos aquellos que con sus palabras, mensajes, llamadas, recomendaciones, presencia y sonrisas (y eso es buena educación) me hacen crecerme como persona y profesional, me animan a seguir luchando y a pensar que no debo cambiar, y que a veces, estas situaciones en las que nos coloca la vida, retándonos, tienen un por qué, que espero contar pronto.

Un especial y cálido abrazo a los compañeros y compañeras que como yo, injustamente han perdido su empleo en este despido colectivo, y que estoy segura se han sentido en el mismo lugar que yo, leyendo mis palabras.


María José Muñoz Estepa